Espada Negra

Noviembre de 2018, se han jugado 2 partidas.

597 partidas desde el principio de los tiempos.

Este es un lugar para aquellos que quieren a la vez jugar a Espada Negra y fomentar el desarrollo de nuevos contenidos.

Puedes leer sobre este proyecto en esta introducción, volver a la sección principal, o visitar la página del juego.

También puedes ver cómo fue en , Septiembre, Abril, Marzo, Enero, Noviembre.

11-11-2018
Sesión 3: La crueldad de Odine.
La sesión anterior concluyó por un lado con el robo exitoso y bien pagado por parte de Braian y con la derrota de los miembros de la caballería pesada en el día del Santo Hardrio.
Hubo una fuga en la prisión de los juegos y aunque los Hermanos Iluminados se pusieron las botas, muchos prisioneros se fugaron.
Han pasado dos meses, el verano ha entrado. Nuevas bandas han aparecido aumentando los conflictos en la ciudad. En el oeste ha desembarcado un ejército invasor que ha provocado que se empiece a planificar una movilización. También han estado desapareciendo niños del orfanato al que Braian destina el 50% de sus ingresos.
Andababa Braian por las calles de los muelles cuando una inquietante y tambaleante figura se le agarró. Estaba sangrando dramáticamente y le indicó que tenía que llamar al ejército que había un enemigo inabarcable en la plaza de las tripas. Fueron sus últimas palabras antes de desplomarse muerto y desangrado.
No llegó a caer al suelo antes de que Braian pensase en saquear su cadáver. Llevaba poco más que unas monedas, pero le llamó la atención un tatuaje que llevaba similar a un símbolo que vieron en las montañas.
Fue a investigar la plaza y claramente vio un rastro sanguinolento, como de una tromba de personas, que salían pies en polvorosa de un sótano. Fue a llamar a sus viejos conocidos de la caballería pesada y entraron a inspeccionar el lugar. Entraron al lugar abandonado y en una primera inspección vieron que guardaban alguna maza de los Hermanos Iluminados. También encontraron en un almacén unos huesos de ballena bañados en acero con runas guneares que bien conocía Braian del golpe que dio anteriormente.
En ese momento entraron a la puerta que les quedaba por comprobar. En ella, un hombre de 3 metros de altura, conruido por puro musculo que se mostraba deforme en su cuerpo, con un mandoble y una armadura de corte completamente desconocido se les echó encima.
Afortunadamente la criatura no se les echó encima tan rápido como le habría gustado y rodeado por 7 militares feneció casi instantáneamente. No reconocieron a Odine en la crueldad menor a medio desarrollar que acababan de aniquilar, pero tampoco tuvieron tiempo antes de que una falta de personalidad menor se les echase encima.
En medio de la sala se esparcían 13 cuencos con velas encima, unidos por 26 líneas. En el suelo se esparcían los cuerpos. Por un pasadizo accedieron a una cárcel con 4 celdas. También los cuerpos grises y desnutridos de dos niños convertidos en necrófagos.
En la primera había encerrados 4 zombies, en la segunda 2 necrofagos en la tercera una falta de personalidad menor y en la cuarta una docena de niños del orfanato.
Braian sacó a los niños y se aseguraron de esconder los huesos de ballena bañados en acero antes de llamar a la guardia y a la corrección.
La corrección interrogó a los miembros de la caballería pesada y a partir de sus declaraciones buscó e interrogó a los niños y a Braian.
Como Braian era un buscavidas decidieron trasladarle a unas instalaciones donde estuviera a buen recaudo mientras continuaban con su investigación…
2-11-2018







Hoy el grupo se volvió a dividir en dos y realizaron acciones concurrentes.
La sesión anterior terminó con los miembros de la caballería pesada yendo a avisar al Diacono Fande de que los Hermanos Iluminados rezagados habían muerto y ya no volverían, por lo que se podía comenzar con la celebración del día del Santo Hardrio.
Mientras tanto se estaba preparando un robo en la ciudad de Ornill, aprovechando que todo el mundo estaría acudiendo a la celebración del día...















Celebración del día del Santo Hardrio














Los diligentes caballeros fueron a la iglesia del santo Hardrio a informar al diacono. Mientras esperaban que les atendieran colaboraron con las tareas de la iglesia dando alimentos a los pobres que se acercaban al templo.
Finalmente fueron atendidos y les escoltaron, escaleras abajo a uno de los llamados sótanos de la corrección, la paranoia se adueñó de ellos e intentaron recordar el camino de salida por si lo necesitaban. Después de todo unos días antes habían dado muerte a un corrector.
Llegaron al despacho del diacono donde fueron atendidos. El corrector sacó un papel nuevo, mojó su pluma y se apresuró a apuntar el mensaje de los soldados. Hizo preguntas sobre los hermanos iluminados y la búsqueda de los protagonistas. Una vez terminó les preguntó si habían visto al corrector que ellos mismos asesinaron.
Los personajes fueron lo suficientemente inteligentes para no confesar su asesinato, pero parece que el diacono era capaz de ver a través de ellos y sus patrañas. Era difícil respirar con normalidad cuando parecía que a cada mentira suya el diacono dejaba de escribir en su papel.
Sorprendentemente el diácono aceptó las respuestas y les dejó marchar, no sin antes indicarles que debían llevar una carta al general Vonllo Tribalson de los Hermanos Iluminados, indicando que podían empezar los juegos.
-
Fueron al sitio de la celebración del día. El difunto corrector Odine había hecho un buen trabajo organizándolo. Había una gran torre de madera construida en un breve plazo como prisión. A su alrededor un amplio patio amurallado donde se hacinaban más prisioneros. De esta gran estructura partían pasillos cerrados de madera que desembocaban en las distintas pistas que se utilizarían durante la celebración. La zona del evento estaba rodeada por dos zonas de muralla que formaban un angulo recto, desde lo alto, los nobles y personalidades podrían disfrutar de una vista privilegiada, seguros y lejos del vulgo.
Los miembros de la caballería pesada pidieron señas para encontrar al general y le entregaron la carta sin problemas. El general la leyó con una mueca de desagrado en la cada y miró alrededor como buscando una excusa para huir, pero finalmente les ofreció a los miembros de la caballería pesada participar en la celebración del día enfrentándose a algunos de los criminales, cosa harto irregular.
Dudaban si aceptar y le dijeron que lo consultarían con su capitán, Amond Taunori, quien horas más tarde daría su aprobación pues era una ocasión propicia para demostrar la efectividad de sus hombres y conseguir el ventajoso préstamo que llevaba meses intentando conseguir. El general les insistió que no estaban obligados en participar y que podrían rechazar la invitación sin ningún problema, claramente parecía que al general le desagradaba la situación y que si lo había ofrecido es porque estaba escrito en la carta.
-
El día siguiente comenzó con normalidad. Se levantaron temprano para atender los distintos eventos de la festividad escoltando a su capitán y los nobles, locales y visitantes, de la ciudad. El día comenzó con una misa en la Iglesia del Santo Hardrio. Continuaron en una procesión rodeada de coros hasta el cementario y la capilla de Santa Nelia, a las afueras de la ciudad, para mostrar respeto a los muertos. Los nobles se separaron de la comitiva para volver al castillo y poder ver la celebración del día desde lo alto de las murallas.
Finalmente escoltaron al Santo hasta la zona de celebración del día. El general Vonllo dio un inspirador discurso a sus hombres y a todos los asistentes, recordando la traición y la venganza de Soid.
La celebración empezó en la menor de las pistas, donde hicieron pasar a los criminales,, los amordazaron, ataron y sujetaron a unos postes de madera para que los iniciados en los hermanos iluminados con las indicaciones de un instructor aprendiesen a utilizar la maza contra los enemigos de Soid sin rasgar su carne. Dio una serie de consejos sobre como inmovilizar a un enemigo con un limpio mazazo en la rodilla entre los alaridos de los criminales. A continuación explicaron como quebrar las costillas de un enemigo y otras partes del cuerpo. Finalmente les enseñó como acabar limpiamente con un enemigo de un mazazo en la cabeza. Este entrenamiento continuaría el resto del día y grupos de iniciados se irían alternando.
Los prisioneros restantes se les daba a elegir si querían aceptar su pena de muerte sin más o enfrentarse a un hermano iluminado para reducir el grado de su condena. Los que no aceptaban eran llevados a una pista donde se leían sus pecados y se les ejecutaba de un limpio mazazo en la cabeza.
La pista más interesante era esta en la que los prisioneros peleaban por su vida. Las personas se agolpaban alrededor y discretamente se realizaban apuestas sobre el combate. No era sorprendente que no se apostara por el vencedor, si no por cuantos golpes sería capaz de acertar el criminal y por cuantos golpes aguantaría el criminal antes de sucumbir. Uno de los miembros de la caballería pesada participó en estas apuestas aunque más tarde la perdería.
A los protagonistas se les dio unas túnicas de los hermanos iluminados para que las colocasen sobre sus armaduras y se les preguntó cómo querían armar a sus oponentes. Eligieron a unos prisioneros fornidos y les dieron una espada. Por desgracia los soldados de la caballería pesada se vieron sorprendidos cuando les indicaron que no podían utilizar su espada pues es un pecado cortar la carne y se les dio unas mazas con las que no estaban acostumbrados a luchar.
Entraron dos de los caballeros con un hermano iluminado para enfrentarse individualmente contra tres criminales. El hermano terminó con su contrincante en un asalto, pero los miembros de la caballería pesada tuvieron problemas. En el público había ruido que en un principio parecían ovaciones.
Al contrario que sus oponentes, no sabían utilizar el arma que les habían otorgado y solo su armadura les salvó de un breve combate y una humillante derrota. Tras un largo combate sufrieron cortes suficientes para perder la consciencia, uno de ellos sufriendo una herida grave. Los presos habían vencido y obtenido la reducción de condena. Si las circunstancias hubiesen sido otras, probablemente los habrían rematado en el suelo.















Robo en el almacén














La misma tarde que los miembros de la caballería pesada estaban visitando a la corrección, en otro lado de la ciudad Braian el espadachín estaba visitando el orfanato popular al que contribuía frecuentemente. Estando todo en orden fue a buscar Ruvaille para que le pagara por su última misión.
Ruvaille tras darle su pago le indicó de una lucrativa empresa. Un robo en un almacén vigilado, entrar, robar y salir, a cambio de 8 coronas de oro a repartir entre los participantes. El cliente era nuevo y desconocido, y la paga demasiado buena. Por ello decidieron no arriesgar y llamar a otros dos espadachines. Ruvaille participaría en persona en este golpe.
-
A la mañana siguiente cuando la población de la ciudad había salido de las murallas siguiendo al Santo Hardrio se vieron cerca de la muralla oeste con el cliente que llevaba un carro tirado por un caballo con el que portar la carga que iban a robar para él. El cliente, tapando completamente su cabeza con una tela y una capucha se quedó a un par de calles de distancia esperando a que le dijeran que era seguro entrar.
Parecía que todo el mundo alrededor de ese almacén estaba armado, aunque fuera con una modesta porra. El frente del almacén daba lugar a un muelle en el que se encontraban parados un barco harrassiano y uno dormenio. El dormenio con 3 hombres en cubierta estaba descargando cajas y sacos al muelle. En el muelle tres hombres los recogían y los introducían a una zona techada en la entrada del almacén.
En un callejón lateral dos hombres hablaban distraidos junto a una puerta. Inspeccionando por las ventanas vieron una pequeña habitación con una mesa y dos personas jugando a las cartas, uno de ellos les sorprendió gritando "¿Qué coño mirais?" a lo que aceleraron el paso y los hombres siguieron jugando.
Decidieron que la mejor opción era la puerta lateral con los dos hombres distraidos y Ruvaille sugirió utilizar la maniobra del doble paso nocturno, también conocida como caminar discretamente por la calle y una vez a la altura apuñalarlos antes de que pudieran reaccionar. La maniobra funcionó a la perfección.
Escondieron los cadáveres y golpearon la puerta insistentemente para llamar la atención de 5 hombres que trabajaban afanosamente en el almacén. Tras un par de maldiciones los hombres salieron a ver que pasaba y se produjo una breve refriega en la que Braian terminó herido de gravedad cuando salieron los dos jugadores de cartas.
Llamaron al cliente que se apropió de unos enormes huesos de ballena bañados en acero y marcados con runas e inscripciones, unos pergaminos y un sinfin de joyas y riquezas que claramente valían más de lo que iban a recibir por el trabajo. Braian intentó regatear en el pago sin éxito ante la desaprovación de Ruvaille y el negocio había concluido.