Espada Negra

Enero de 2019, se ha jugado 1 partida.

598 partidas desde el principio de los tiempos.

Este es un lugar para aquellos que quieren a la vez jugar a Espada Negra y fomentar el desarrollo de nuevos contenidos.

Puedes leer sobre este proyecto en esta introducción, volver a la sección principal, o visitar la página del juego.

También puedes ver cómo fue en , Enero, Noviembre, Septiembre.

13-1-2019
La aventura comenzó con el teniente Amond taunori y sus 5 caballeros pesados uniéndose al frente de batalla contra eridie.

Allí conocieron al Capitán Plato Taunori, el primo de Amond para el que habían estado intentando recaudar fondos. También estaba Benedicto Trilbason, un capitán del ejército regular, y el corrector Forcas, que se ocupaba de supervisar la correspondencia y el hospital.
Les indicaron que no se relajasen porque tenían un plan con el que empezar una contraofensiva. Habían mandado una unidad de exploradores para buscar un paso por las montañas que permitiese flanquear a los eridios y atacarles desde retaguardia.
No pudieron hablar más cuando llegó un mensajero, indicando que podían ver a la unidad de reconocimiento volviendo y que estaba siendo perseguida por una unidad dormenia que les superaba cuatro a uno.
Rápidamente Plato dio la orden a Amond de que cargaran y permitiesen la retirada de la unidad de reconocimiento, cosa que consiguieron con éxito. Sin embargo, el teniente Amond fue herido por ser el último en huir.
El sargento Vendrik de la unidad de reconocimiento, comentó lo que había visto. Habían encontrado un paso, pero fueron descubiertos al salir de él y tuvieron que volver aligerando peso y corriendo. También comentó que había una pequeña excavación en las montañas.
El corrector Forcas se vio sorprendido por eso último y solicitó partir inmediatamente a investigar esas ruinas con la unidad de reconocimiento y los miembros de la caballería pesada, pero sin su líder, que estaba recuperándose en el hospital.
Avanzaron a la excavación y antes de iniciar el ataque, el sargento Vendrik dio un emotivo discurso para motivar a sus tropas, infundiendo el valor con sus poderes de sacerdote.
Tomaron el exterior que solo estaba defendido pro 5 jóvenes eridios y mientras Forcas investigaba el campamento, unos pocos elegidos entraron a la excavación.
Se trataba de un templo con varios siglos de antigüedad y parcialmente inundado, todos los muebles estaban completamente putrefactos y en estado de descomposición, el metal oxidado y los libros deshechos.
En la entrada encontraron a un eridio muerto sobre una mesa con tres agujeros producidos por una hoja ancha. Avanzando encontraron que sucumbió a una trampa. Una estatuilla de una campesina segando hecha en hueso y 7 esmeraldas. Berne, soldado de la caballería pesada, abrió un saco e intentó meter las esmeraldas en él. Cuando las tocó sin embargo sintió un terrible dolor en la tripa y no pudo hacer otra cosa que no fuera vomitar y cagarse encima durante el siguiente medio minuto.
El resto no le dio mucha importancia al hecho, pero Berne empezó a guardar las gemas empujándolas hacia el saco con su espada, sin tocarlas. Siguieron avanzando y encontraron más restos de humedad y putrefacción.
El explorador ex gunear se jugó la vida trepando sobre unos muebles deshechos para recuperar unas reliquias mientras evitaba caer a una corriente que podía arrastrarle a su muerte.
Finalmente bajaron al sótano, se enfrentaron a 3 zombis y a su primer muerto blanco, el cual provocó heridas graves en 2 miembros de la caballería pesada y en Vendrik que quedó inconsciente.
Durante su inconsciencia, Vendrik tuvo alucinaciones, una mujer que cosechaba manzanas se río de él, preguntándole si pensaban que iba a dejar a los hijos del orden paseando por su templo. También vio a una mujer vestida de guerrera que le avisó de que estaban a punto de esparcir una terrible enfermedad sobre el mundo.
A la salida Forcas trató como pudo sus heridas graves, aunque no tuvo éxito con Berne, cuyas heridas no parecían responder bien a sus curaciones y terminó feneciendo unos días después por la infección.
Forcas les contó que había encontrado en una tienda de campaña unos mapas de la región local en la que se mostraban planes y posiciones enemigas. Le mostraron la estatuilla que recogió Berne a lo que Forcas empezó a hacer preguntas, pero le indicaron que no habían visto nada más digno de mencionar a la corrección a parte de 4 aberraciones en el sótano.
Habiendo cumplido la misión, decidieron volver mientras el malherido Vendrik meditaba sobre su visión. Echándole valor decidió delatar a Berne y contarle al corrector Forcas que llevaban una bolsa con 7 esmeraldas. Forcas las requisó sin atreverse a tocarlas y ordenó a uno de los soldados regulares que portara el saco.
Las esmeraldas terminarían en un sótano de la corrección y la enfermedad no se propagaría.